PORTUGALETE

Portugalete, elegante villa marinera, es uno de los principales núcleos urbanos de la margen izquierda de la Ría de Bilbao.

Situado en su desembocadura, el Puente Colgante o Puente de Bizkaia, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, representa la cara más conocida del municipio. Inaugurado el 28 de julio de 1893 y construido totalmente en hierro, conecta Portugalete con Getxo en la margen derecha de la Ría. Este alarde de ingeniería civil, obra de Alberto de Palacio, suma a su belleza estética una funcionalidad innegable, convirtiéndose en parada obligatoria de todo aquel que visite la villa.

En las estrechas y empinadas calles de su casco histórico, de origen medieval, encontraremos algunos monumentos de interés. En lo alto se sitúa la Torre Salazar del siglo XIV, uno de los edificios más emblemáticos de Portugalete, y la Basílica de Santa María, templo de estilo gótico-renacentista, que guarda en su interior un retablo mayor con relieves de madera.

El Convento de Santa Clara, la Plaza de la Ranchería, el Muelle de Hierro y el Ayuntamiento son algunos de los muchos elementos que podemos visitar. La escultura de Don Lope García Salazar, primer historiador de Bizkaia, y el monumento a Víctor Chávarri (ingeniero civil que tuvo gran influencia en el proceso de industrialización de Bizkaia) junto con el Museo de la Industria (Rialia, que muestra la importancia del proceso de industrialización de la Ría) completan este recorrido por el casco histórico de la villa.

Festivales y fiestas

Además de museos y monumentos, esta localidad cuenta con una amplia oferta cultural, en la que destaca el Festival de Folklore Internacional, que se celebra desde hace más de 35 años coincidiendo con la festividad de Santiago y que congrega a bailarines procedentes de todas partes del mundo.

Por otro lado, Portugalete celebra sus fiestas patronales, en honor a San Roque, del 14 al 17 de agosto. Entre los numerosos actos festivos destaca la Diana Portugaluja, que tiene lugar el día 15. Sin embargo, una de las fiestas más entrañables para los lugareños es la de la Virgen de la Guía. Esta festividad de origen marinero se celebra el 1 de julio, en el casco antiguo, concretamente en la calle Coscojales. La fiesta comienza a primera hora de la mañana con el chupinazo y la tradicional izada de Dominguines (dos muñecos de trapo) y, a continuación, se realiza la ofrenda floral a la virgen. También debemos hacer mención a las fiestas de San Nicolás y La Cruz.